viernes, 20 de noviembre de 2009

Reflexiones sobre la pena de muerte...

"...Hoy el motivo es "estamos asustados", "maten para tranquilizarnos". Hoy la excusa es la infinita desdicha de un hombre a quien le han arrebatado la vida de un hijo. Que este hombre, aturdido por el dolor, incurra el odio y la venganza tal vez sea comprensible. Pero que los viejos inquisidores procesistas se monten sobre ese dolor para pedir una vez mas lo que siempre han pedido, la muerte, es injustificable.
Estoy contra la pena de muerte ( y lo estoy muy especialmente en este pais que desborda de cadaveres) porq es pedir que el estado hoy haga de modo publico lo mismo que hizo, en el pasado, secretamente: matar. Ninguna atrocidad justifica entregar al Estado Democratico a la atrocidad de matar. Que en lugar de querer transformar al Estado Democratico en un Estado verdugo, se luche por la eficacia de la Justicia y la eficiencia y la transparencia de las fuerzas policiales, politcas, judiciales
y parlamentarias"


Fragmento del libro La sangre derramada de Jose Pablo Feinmann.-

viernes, 9 de enero de 2009

El fin del principio o.. ¿el principio del fin?

Siendo una madrugada de tanto viento o por lo menos en el 8vo piso de un edificio de Lanus, es cuando me pregunto si la percepción de las cosas, como en este caso este viento son iguales para todos, como primera respuesta a esa pregunta sale de su cueva el "obviamente que no" entonces, la segunda pregunta que pide permiso y quiere pasar es luego de subir (por ascensor) estos 8 pisos es, ¿y entonces cuan diferente es a cada uno esa percepción?. Entiendo que cada cual tiene por ejemplo, sus ojos, y por mas que quisieramos no podríamos mirar por los ojos de otra persona, tocar con el tacto de otros dedos, oler con el olfato de otra nariz, en fin, sentir de otra manera.
Quizás algo tan básico como ese razonamiento nos permitiría vivir en armonía sin acusar, señalar, desprestigiar o discriminar a otros tan solo porque sienten distinto. Pero todo es un ciclo y como un principio tiene un fin, y una rueda termina sobre si misma, también esto de creer que todos sentimos la necesidad de vivir en armonía sin acusar, señalar, desprestigiar o discriminar a otros termina siendo hipócrita, ya que creería que todos sienten de esa misma manera, de echo y como describí antes, está a la vista que no es así.
Por eso, es muy delgada la linea que separa el principio del fin, es muy delgada la linea que te hace alejar al alejador, y no terminar siendo alejado, lo importante seria que pensemos siempre que NO TODOS SENTIMOS IGUAL..

Mientras tanto acá en el 8vo piso, este alejador, que seguramente fue alejado mas de una vez y que mas de una vez cruzo esa linea delgada, tratara de no escuchar mas el viento ni los pajaros de la noche, que se oyen cantar y nunca se ven, para descansar un poco, y mañana seguir con este ciclo, de fin y principio, de principio y FIN.-